Charlene Li, experta en redes sociales:“Lo que hoy funciona, en dos semanas probablemente, no”

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Entrevista de Rosa Jiménez Cano de, El País, a Charlene Li, experta en la implantación de las redes sociales en las empresas, publicada el pasado 29 de julio.Charlene Lies una reputada experta en redes sociales. Su perfil está lejos de los gurús al uso. Al contrario, es clara, pragmática y metódica. Sus fórmulas parecen haber dado buen resultado, tanto que ahora viaja por todo el mundo asesorando a empresas. Ha venido a España a presentar ePerformance de la mano de Teleperformance como invitada.

Pregunta: ¿Cómo se implanta el uso de redes sociales en empresas?

Respuesta: Con paciencia y divulgación. No se trata de tener una página en Facebook y poner enlaces y ofertas. Si lo ven como un cajero automático, como un tablón de anuncios o como un desahogo, mal vamos. Lo primero es ganarse la confianza de clientes, socios y empleados. En general, se pueden describir cinco estados. El primero consiste en tener un perfil en Facebook y Twitter, en este punto están el 48% de las empresas que estudiamos. El segundo estadio es el del diálogo, con el 32%. Después llega el momento de formalizar el departamento. La cuarta fase es la creación de un protocolo, de tener unos parámetros de medición. Por último, está el planteamiento holístico, que es lo idea, cuando las redes sociales ya forman parte de su ADN. Solo el 7% alcanzan este estadio. Hablamos de cambiar un negocio, la forma de trabajo. El liderazgo es la clave.No hay que bombardear al cliente, que es lo que erróneamente se suele hacer

P. ¿Considera que cuando un negocio se hace social obtiene mejores beneficios?

R. Claro, no solo en su cuenta de resultados, también en el ambiente. Hacerse social es abrir una puerta a nuevas relaciones, alianzas y clientes potenciales.

P. Pero, ¿cómo se encuentran a las personas adecuadas para llevar estos perfiles?

R. Lo primero, no hay que bombardear al cliente, que es lo que, erróneamente, se suele hacer. Hace falta alguien que sepa mantener una buena relación cercana. Alguien que quiera estar en primera línea, que no pierda los nervios y tenga empatía.

P. ¿Sugiere que sean empleados de la empresa o que se contrate un perfil específico?

R. Sugiero que sea alguien de dentro. Esos perfiles ya están en las empresas, están ahí, pero hay que saber detectarlos. La agencias pueden ayudar a corto plazo, pero debe ser alguien que conozca bien la empresa por dentro.Creo que es positivo que el Pentágono use las redes sociales para nuestra seguridad. Es un ámbito más que vigilar y escuchar

P. Una vez que han detectado a las personas, ¿todas hacen lo mismo?

R. No, tenemos varios roles que se complementan. El ejecutivo, que es un directivo que comunica; el que está en primera línea y el estratega social, que marca la línea a seguir a los anteriores. Este último es el encargado de hacer una proyección de la empresa a tres años dentro del entorno de las redes sociales.

P. ¿Cómo puede ayudar ePerfomance?

R. Aportando una experiencia más profunda y haciendo ver que esto de las redes sociales no es un ‘call center’ o un gestor de listas de correo, sino un servicio integral. Podemos ofrecer un trato más personalizado a cada cliente y un conocimiento que pocos tienen. Si antes de hacer una llamada, ya nos hemos conocido por Twitter o Facebook cambia muchísimo la actitud del interlocutor.

P. Metro de Madrid es uno de los clientes a los que Teleperformance, empresa que ha lanzado ePerfomance, gestiona la atención al cliente a través de twitter, ¿Cómo se pueden solucionar problemas como los sabotajes o las quejas por las subidas de tasas?

R. Se monitorizan las conversaciones. La mayoría son quejas por demoras en el servicio. Ante esto tenemos dos maneras de actuar. Una es decir “lo sentimos”, la otra es escuchar de verdad, tener empatía, ponerse en su lugar y explicar por qué se han tomado las decisiones cuyas consecuencias están sufriendo. Es duro y en 140 caracteres, difícil. Pero hay que hacerlo una y otra vez; es un compromiso integral. No hay una fórmula, solo sentido común. Me gusta decir que, en redes sociales, como en cualquier relación, lo que hoy funciona seguramente en dos semanas no servirá. Hay que aprender a ser dinámicos.

P. ¿Dan alguna norma concreta de comportamiento?

R. No hay reglas demasiado estrictas, salvo no mentir, hacerse pasar por otro, hacer trampas…. No hay blanco o negro, sino toda una amalgama de grises en la que el sentido común debe imperar. Apostamos por la honestidad. Por el sentido común, por saber hacer excepciones cuando la ocasión lo merezca.

P. ¿Está de acuerdo en que el número de seguidores influye en el trato que se da a los clientes?

R. Es como si Brad Pitt entrase en un hotel. Es obvio que le van a tratar mejor que a mí. Eso es una realidad. No es cuestión de tratar a unos mejor que a otros, sino de priorizar, sin olvidar que a nadie se debe tratar mal. Y matizo, no se trata tanto del número de seguidores, sino del perfil de usuario. Podemos estar ante alguien que sea un líder en un tema concreto con menos de 500 seguidores.

P. ¿Considera Klout una buena herramienta para medir la influencia?

R. Nosotros tenemos nuestro propio medidor, lo ofrecemos como servicio. Dicho esto, creo que han hecho un buen trabajo, pero no solo en la medición, sino usando la ‘gamificación’ (ir dando premios) y llegando a acuerdos con empresas para dar pruebas de producto, generar expectación, promocionar novedades… de una manera diferente. Aunque es justo aclarar que no vale con encontrar a los usuarios con el número más alto en Klout; que tenga una valoración alta no significa que vayan a gastar sus tuits y su tiempo hablando de ti. Hay que ir un paso más allá de los números.

P. Microsoft acaba de hacer efectiva la compra de Yammer, una especie de Twitter para usar dentro de las empresas y seguir el progreso en tareas, ¿qué piensa de este servicio?

R. Me encanta. Son el comienzo de algo más grande. En muchos casos sirve para perder el miedo, desde dentro de las empresas, a las redes sociales. Es el punto de partida para la transformación, no solo desde las capas más bajas, sino también desde la jerarquía. Es el primer paso para ser más horizontales.

P. ¿Cómo se consigue que un mayor número de empleados se sume a las redes sociales?

R. Con reconocimiento. Y no hablo de dinero, sino de motivación verdadera. El salario es una obligación; pero el reconocimiento es voluntario.

P. En los últimos dos años hemos vivido pegados a los Trending Topics. Ahora llega Twitter y anuncia que los va a hacer a medida del cada cual. ¿Qué opina?

R. Si se basan en lo que opino y comento, perfecto, me serán de utilidad, pero se corre el riesgo de terminar cerrando el círculo de saber solo de nuestro entorno más cercano. Es bueno que acierten con nuestros intereses. Creo que es positivo, siempre que mantengan el equilibrio y permitan consultar los Trending Topics generales, como hasta ahora, los que salen de manera natural, aunque a veces sean bromas de dudoso gusto.

P. ¿Por qué cree que algunas empresas siguen vetando el acceso a redes sociales?

R. (Risas) Lo hacen con Facebook sobre todo porque es lo que más les suena. Si no confían en sus empleados, ¿para qué los contratan? Demuestran que no han entendido nada. Hay que pensar en cómo será su empresa dentro de cinco años: no podrá vivir al margen de las redes sociales. Sinceramente, están perdiendo el tren.

P. Llama la atención que una organización tan hermética como el Pentágono hiciera una oferta pública e internacional para encontrar herramientas de alerta y monitorización de redes sociales. ¿Le parece peligroso?

R. Al contrario, tiene sentido que lo hagan. Es lógico y es mejor que lo digan abiertamente. No tienen tiempo que perder y los mejores especialistas están fuera. Mientras se respete que todo lo que se haga para el Pentágono sea confidencial, no habrá problemas. Creo que es positivo que usen las redes sociales para nuestra seguridad, es un ámbito más que vigilar y escuchar.

P. Pinterest es el último grito. La empresa japonesa Uniqlo acaba de hacer una sorprendente campaña en esta red social, la tercera en EEUU, y con más mujeres que hombres. ¿Qué futuro le augura?

R. Es algo que podría haber hecho Flickr: partir de su gran almacén de fotos y apostar por los usuarios con capacidad de selección, los denominados ‘curators’. Definiría Pinterest como un Delicious (un veterano servicio para guardar enlaces de interés) de imágenes. Pinterest va a dar mucho que hablar y mucho juego en campañas que tengan que ser sociales. Personalmente estoy enganchada a las recetas. He creado un tablón con todo lo que cocino.

A los empresarios les gustan las redes sociales….. pero que no sean Facebook ni Twitter

Yammer es la plataforma social preferida por DHL, Shell y Telefónica

IDC prevé hasta el 2016 un crecimiento anual superior al 40% en las social business o redes sociales corporativas. Microsoft acaba de comprar por 960 milliones de euro, Yammer, la plataforma social favorita de multinacionales como DHL, Shell y Telefónica

Lo que todavía no está claro, tal como señala Norberto Gallego – periodista especializado en IT de La Vanguardia –  en su pieza dominical, es qué va a hacer con ella. La puede integrar como componente social en su herramienta de colaboración SharePoint; combinarla con su plataforma on-line Dynamics CRM y tal vez con Office 365. Una compra que puede haberse realizado para abortar la que hubiese realizao Salesforce , el gran especialista de CRM en la nube. La compra es una paso más en el escenario reciente de compras de redes sociales por grandes empresas: ATOS pagó en 20 millones por bluekiwi; Success Factors se hizo con cubetree y al final SAP compró la primera en 2012: WMWare adquirió SocialCast en 2011….

De la compra se extraen dos consecuencias, que las empresas creen en la social business o redes sociales corporativas y que su modelo de negocio no pasa por Facebook, ni Twitter, de momento. Dos plataformas que los directivos no aprueban y que consideran más una pérdida de productividad. Lo que sí creen las empresas es que este tipo de redes sociales sí serán rentables a corto y medio plazo si integran ERP, CRM y RR.HH, todo bajo el paraguas de software com servicio. IDC considera que le movimiento de Microsoft ha sido acertado ya que est sector prevé pasar de unos ingresos globales en 2011 de 649 millones de euros a una previsión de 3.600 millones en 2016, lo que supone un incremento del 42,4%.

Rio+20, mejor de lo esperado

Rio+20 no es el final de etapa, sino el punto de partida para avanzar en la sostenibilidad de la humanidad.

La referencia a la “Cumbre de la Tierra” de Río de Janeiro de 1992 marcó el desarrollo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, o Rio+20, celebrada recientemente en la ciudad carioca. Con cincuenta mil participantes inscritos, entre delegados y representantes de organizaciones acreditadas, más las aportaciones on-line de miles de ciudadanos y la presencia de muchos jefes de  Estado, Rio+20 será sin duda una de las reuniones sobre el futuro del planeta más importantes del primer cuarto del siglo XXI.

Toda esta participación social, empresarial y gubernamental se repartió en diferentes reuniones. Se organizaron más 500 ‘side events’ gubernamentales; ‘Major Groups’; organizaciones de las Naciones Unidas y otras internacionales. El Network of Regional Governments for Sustainable Development reforzó el papel de las regiones. Los Diálogos para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa del Gobierno de Brasil,  permitieron debates y votaciones presenciales y on-line, llevando algunas recomendaciones a las reuniones decisorias. En dichos Diálogos se insistió en añadir la cultura a los tres pilares básicos del desarrollo sostenible, así como en la importancia de la educación.

Rio+20 admite valoraciones contrapuestas como ha quedado de manifiesto en las propias declaraciones de sus actores principales. Sin tiempo para la reflexión diversos grupos y medios de comunicación se han apresurado a hablar de fracaso o de enorme decepción. Sin embargo, Rio+20 ha supuesto ante todo un momento de reflexión profunda sobre el futuro de la humanidad, por el nivel de las intervenciones, entre ellas la de G.H.Brundtland o la del premio Nobel de la Paz M.Yunus, al margen de los protocolarios discursos de los representantes de los Estados. El documento final, con el título de ‘El futuro que queremos’, reúne, en 283 párrafos, principios, propuestas y metas que, aun siendo algunas de mínimos, asumiríamos como positivas para el futuro del planeta. Es cierto que falta concreción en la implementación de las medidas para alcanzar los objetivos planteados, pero Rio+20, como recordó el secretario general de las Naciones Unidas, no es el final de etapa, sino el punto de partida para avanzar en la sostenibilidad de la humanidad.